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¿Cómo leer el juego de tus rivales?

¿Cómo hemos podido perder contra esta pareja si eran dos pasabolas?” Ó “Desde el calentamiento sabíamos que íbamos a perder porque eran muy superiores”.

¿Os ha pasado alguna vez? Si es así, hay síntomas de que tenéis mucho que trabajar respecto a la lectura de los partidos. 

De forma general, solemos prestar mucha atención en nuestras clases y entrenamientos a mejorar nuestros golpeos técnicos. Conseguir un remate más potente o una volea que cada vez dé menos rebote está bien, pero de nada nos sirve si no conseguimos darle una correcta aplicación durante el juego. Es lo que se denomina dominio técnico-táctico, es decir, mejorar nuestros golpeos técnicos pero sin olvidar que no siempre, por ejemplo, una bandeja es mejor por ser más potente, sino que dependiendo de las circunstancias del juego y de las características del rival debemos darle muchos matices (velocidad, dirección, efecto…). En este artículo os vamos a dar algunos tips para que los tengáis en cuenta a la hora de enfrentaros a rivales que tienen unas características muy determinadas.

Importancia del calentamiento en pista

En este sentido, lo primero que tenemos que cambiar es nuestra concepción sobre el calentamiento. El calentamiento no debe ser una demostración de nuestras virtudes o una competición contra el rival. Debemos de utilizarlo para activarnos físicamente y, también, para analizar a nuestro rival.

Por ello os proponemos dos cosas. La primera es que tanteéis todos sus tipos de golpeos. Cuando estéis voleando, jugarle voleas con y sin rebote, analizar sus golpeos de pared y probar siempre sus dobles paredes. Además, tratad de variarle todos estos golpeos. Hay gente que defiende muy bien en estático, pero si alternamos durante el calentamiento las voleas con rebote y sin rebote de pared, podemos valorar qué tal le sienta a nuestro oponente la movilidad sobre la efectividad de sus tiros. Todo esto os va a dar información sobre dónde y cómo debéis orientar vuestros ataques hacia sus posibles debilidades.

La segunda cuestión que os proponemos es que planteéis a vuestros rivales la posibilidad de alternar el calentamiento en paralelo con el calentamiento en cruzado. Habitualmente tenéis 10 minutos para calentar. Por cordialidad, se suelen destinar 5 a atacar y 5 a defender y se ha establecido la costumbre de hacerlo en paralelo, cuando luego, si os dais cuenta, la mayoría del partido se desarrolla con bolas cruzadas. Por eso, desde Padelmotions os planteamos una novedad: destinad 2,5 minutos del calentamiento a la defensa paralela, 2,5 a la defensa cruzada y la misma distribución para los minutos del ataque. Obtendréis mucha más información sobre ambos rivales y además vuestra activación será mucho más completa. 

Ahora bien, qué puedo hacer durante un partido si me encuentro estos tres casos:

  1. Mis rivales no me atacan mucho, pero si defienden todas las bolas y suelo acabar fallando por arriesgar (“pasabolas”)
  2. Mi rival tiene un remate muy potente y me gana muchos puntos por ahí
  3. Me encuentro ante rivales muy superiores y desde el calentamiento sé que lo voy a tener muy complicado.

Rivales «pasabolas»

En el primer caso, uno de los más comunes, lo primero que debemos saber es que nuestro principal rival es la impaciencia. Debemos de asumir lo antes posible que frente a estos jugadores el partido debe cocinarse a fuego lento. Nuestra precipitación es su principal arma pues, aunque no lo creamos, son jugadores que, si atacan, lo hacen principalmente a través de contraataques que proceden de decisiones erróneas nuestras. Ahora bien, ¿qué decisiones podemos tomar para llevar el partido a nuestro terreno?

Lo principal, y más importante, es ser muy seguros en nuestros tiros. No arriesgar demasiado queriendo terminar nuestros puntos y tratar de orientar más nuestros ataques a provocar error del contrario. Para ello os animamos a que probéis lo siguiente:

Primero jugarles voleas muy profundas y lentas, que den poco rebote de pared. Así tendrán mucho desgaste al agacharse y, además, conseguiréis cada vez ganarle más terreno de juego y no posiblitarles el contraataque.

Segundo, iniciar vuestros ataques con voleas al centro para después mover nuestro ataque a los laterales del jugador desplazado (o alguna dejada si os atrevéis). De esta forma siempre tendrá que pegar a la bola después del desplazamiento, favoreciendo así que aumente mucho su probabilidad de error.

Además, tercero, es muy importante que bandejeeis todos sus globos para no perder la red y que, cuarto, en sus ataques les propongáis muchas bolas bajas y os animéis a ir al choque de voleas en la red generándoles situaciones de riesgo de las que suelen huir.

Rivales rematadores

Para el segundo caso, el de los magníficos pegadores, lo primero que debemos de tener en cuenta es que tenemos dos posibles soluciones. Una es evitar la pegada y otra es tratar de generarle dudas en su pegada para cuando no tengamos otra solución. Respecto a evitar la pegada, existen muchas opciones de hacerlo, pero hay una que es lógica: si le ganamos la red, el no puede usar su pegada. Por ello, cuando estemos atacando, es muy importante que nuestros tiros sean profundos y que nuestra bandeja no les permita ganarnos la red. Y, cuando estemos defendiendo, la idea sería o bien jugarle el globo a su compañero (si es que no es otro gran pegador) o bien tratar de jugar la bola muy cerquita de la red y, generalmente, a su volea de revés. Así no nos podrán en demasiadas dificultades. Además, otro gran argumento puede ser el jugarles una bola de “chiquita” antes de sacarles el globo, para que así su ajuste de pasos sea más complicado y el remate menos efectivo.

Respecto a generarles dudas en su pegada, tirar globos profundos, muy altos y con poco efecto puede provocar algunos errores en su pegada (y más aún si lo combinamos con la opción de jugarle primero una chiquita), por lo que si somos capaces de provocarle varios errores, su confianza disminuirá y reducirá sus remates o la efectividad de los mismos (incluso provocarle precipitación y frustración).

Rivales superiores

Para el último caso, lo más importante es que los que son mejores están “obligados a ganar” y vosotros “no teneis nada que perder” (psicología). Por ello, debemos de prestarle mucha atención a nuestros saques. Motivo: mientras más aguantemos cerca en el marcador durante el set, más va a crecer nuestra confianza y más va a aumentar su presión.

Y, respecto al juego, debemos saber dos cosas. En la fase de ataque nos va a ser más cómodo, porque al ser jugadores de mayor nivel, la velocidad de la bola va a ser mayor y nuestro esfuerzo menor. Debemos aprovechar la improvisación y, sobre todo, no perder la red, porque la fase de defensa nos va a costar especialmente ante jugadores de más nivel.

En la fase de defensa, debemos fundamentamente de hacer una cosa: bajarles la velocidad de la bola. Ellos están acostumbrados a jugar con mucha o más velocidad, y una bola lenta puede provocarle un peor ajuste de pasos porque les cambia el automatismo al que están acostumbrados. Por ello, tratar de jugar muchas chiquitas y de orientar mucho vuestros golpeos hacia su zona de revés. 

¡Probadlo y nos contáis!

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